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¿Por qué GoT nos ha roto el corazón? Lo que se viene en el gran final de la serie

El final de Game of Thrones está a punto de llegar y gran parte del fandom se encuentra con el corazón roto y ve con melancolía ese próximo desenlace que como ya nos habían prometido será agridulce, sobre todo agrio. Claro está que esta nota tiene spoilers así que lee bajo tu propio riesgo.

 

Desde los vasos de Starbucks, hasta la reaparición espontánea de la mano de Jamie Lannister y otros cuantos errores, la octava temporada se hizo con prisas y muy al aventón, casi como trabajo final del semestre.

 

 

La temporada que lo cambió todo

 

 

Ahora todo tiene sentido, de unos meses para acá R. R. Martin ha estado repitiendo hasta el cansancio que el final de sus libros será completamente diferente al de la serie. Muchos pensamos que lo decía para no perder ventas; pero parece que el autor ya se veía venir el fuerte descontento del fandom ante el final de la serie.

 

Si hay algo que tiene molesto a los fans (nosotros incluidos) es la poca importancia que se le ha dado a las temporadas pasadas en la última entrega de GoT. Todas aquellas profecías que nos habían recordado una y otra vez desde el inicio de la serie quedaron opacadas por acontecimientos espontáneos justificados en medio capítulo.

 

Empecemos por la gran batalla de Winterfell. En nuestro recuento de las peleas mas impresionantes de GoT te habíamos contado que esta sería la batalla más importante de la serie, no solo tenían un presupuesto fuera de lo ordinario, también pondría punto y final a la historia de los caminantes blancos.

 

 

Vaya sorpresa cuando de la gran batalla lo único que pudimos ver fueron sombras peleando, niebla y destellos de luz intermitentes, todo mal. Para coronar la decepción, Arya fue la encargada de vencer al villano saltándole de sorpresa aún cuando este se encontraba rodeado hasta el tope de sus generales.

 

¿Podríamos creer que nuestra heroína favorita lograra derrotar al Rey Oscuro? Sí, pero no de la forma en que lo hizo.

 

Su entrenamiento cambia-caras no ha servido de nada, la pequeña lobo no se tiene que esforzar gracias a los aparentes superpoderes que le han surgido en el última temporada entre los que se incluyen invisibilidad, superfuerza, resistencia al fuego, huesos irrompibles y otros más que aseguró se sumarán en el final de Game of Thrones.

 

 

Y para quienes dicen que, una de las ventajas de ser “nadie” es la invisibilidad tenemos que aclarar que esto no funciona así. Podrás pasar inadvertido y camuflarte, pero es como pensar que por hacer movimientos lentos serás imperceptible para los demás (teoría postulada por Drax en Guardianes de la Galaxia y que tampoco funciona).

 

Muchas excusas fueron dichas pero la conclusión es que fue más fácil matar al Rey de la Noche que a La Montaña, ese sí era un zombie de verdad.

 

Otro gran problema después de la muerte del Rey de la Noche fue el papel de Jon Snow en todo esto. Cuando Melisandre revivió a nuestro bastardo consentido lo hizo porque, según el dios de la luz, Jon tenía que cumplir un papel importante contra la oscuridad, sin embargo no lo hizo.

 

 

Contra el rey de la noche fue un cero a la izquierda, contra Cersei igual. A menos que en el último capítulo mate a la khaleesi de forma heroica, no vemos la necesidad de mantener a este personaje en la temporada.

 

Sobre Tyrion no hay mucho que decir, sus grandes discursos y tácticas infalibles quedaron en el pasado. Ahora su tiempo en pantalla se reduce a excusas y lloriqueos. Esperamos que en el final de Game of Thrones haga o diga algo que nos recuerde porque es el personaje favorito de la mayoría.

 

 

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El doloroso final de Game of Thrones

 

 

Pero vamos a lo que más ha herido a los fanáticos, el desarrollo del personaje de Daenerys Targaryen. ¿Fue improvisado que enloqueciera y matara a todos? No, pero fue muy mal desarrollado.

 

Durante toda la serie ya habíamos notado algunas pistas, la chica Targaryen tenía un carácter rencoroso y cruel, aún así, la mayor parte del tiempo fue capaz de distinguir entre en bien y el mal. Por eso para muchos fue sorpresiva la decisión de la Madre de Dragones, porque hay una diferencia abismal entre castigar a tus enemigos e incinerar a todos sin distinguir entre aliados, enemigos e inocentes.

 

Ante esto los directores dijeron: “No creo que decidiera de antemano que iba a hacer lo que hizo. Luego ve la Fortaleza Roja… es en este momento, en las paredes de Desembarco del Rey, cuando ella está mirando ese símbolo de todo lo que le fue arrebatado, en ese instante toma la decisión de hacer esto personal”.

 

Lo que se siente aquí es que les faltó tiempo para desarrollar la creciente frustración de la reina Targaryen, sus inseguridades y temores. Más guion, menos batallas mal iluminadas.

 

 

Por último, pero no menos importante, tenemos a Cersei y los 5 minutos que apareció en la temporada. Parece que nos quedaremos con las ganas de un verdadero final para la villana de la serie, aunque aún tenemos que descubrir en el final de Game of Thrones si tenía algo que ver con el fuego valyrio en las calles de King’s Landing.

 

En menos de 20 minutos, a Daenerys le ganó en maldad y psicosis, mientras Cersei moría aplastada por su propio palacio. Adiós la profecía del valonqar, adiós lista de Arya y otras cuestiones que tanto nos repitieron por años.

 

 

En conclusión, lo más doloroso del final de Game of Thrones es que todo se siente apresurado. Más que un buen desenlace estamos presenciando una carrera contra el tiempo en la que tratan de cerrar los arcos argumentales lo más rápido posible.

 

Aún queda un episodio por ver, sin embargo nos parece risible que la terrible Reina Loca solo vaya a sobrevivir un capítulo después de demostrar que con su ejército y su dragón es incontrolable. Pero esta solo es otra incoherencia más del final de Game of Thrones.

 

 

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