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Guía del buen estudiante: Cómo hacer un mapa mental

Una de las mejores herramientas para estudiar antes de (y durante) los exámenes son los mapas mentales. Esta jerarquización de conceptos te puede ayudar a memorizar una gran cantidad de información en poco tiempo. El truco para que funcione de esta manera está en hacer un mapa mental de forma correcta, sin información de más o malos esquemas.

 

Para que ya no sigas trabajando en vano o termines realizando mapas mal organizados te vamos a dar una serie de consejos que te serán muy útiles para hacer un mapa mental que te permita aprender rápido y fácil.

 

 

¿Qué es un mapa mental?

 

 

Antes de comenzar a hablar de los pasos para hacer un mapa mental debemos definir de qué se trata esta herramienta y explicar sus diferencias con otros similares. Un mapa mental es diagrama que une diferentes conceptos con una palabra, suele complementarse con imágenes y mencionar solo información específica.

 

Esto significa que, a diferencia de un resumen, las palabras sobran en el mapa mental. Aquí solo deberás incluir las ideas principales del tema en cuestión, además estas deben ir basadas en tus reflexiones del tema.

 

 

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¿Cómo hacer un mapa mental?

 

 

Ni mucha información ni simples palabras unidas por una flecha negra, hacer un mapa mental implica tener un buen análisis del tema a tratar con la finalidad de saber diferenciar entre temas y subtemas.

 

Con esto no queremos decir que debes dominar el tema, para nada, pero sí es importante que antes de poner el lápiz sobre el papel debes estar seguro de los argumentos que desarrollarás y el orden de cada uno de ellos. Si no es así, podrías terminar con un resumen mal acomodado.

 

Elige el tema principal. Como ya te habíamos explicad, si entre tus tareas está hacer un mapa mental de cierta lectura, debes asegurarte de leer varias veces el texto antes de comenzar con la finalidad de tener claro los temas importantes a tratar.

 

La recomendación de los expertos que por cada idea principal agregues una pequeña ilustración que le ayude a tu cerebro a recordarlo.

 

El segundo paso será pensar detenidamente los subtemas, debes elegir qué temas serán los ligados directamente al tema principal, tienen que ser aspectos que brinden información específica sobre el tema principal. Si lo piensas como subtítulos podría serte de utilidad para jerarquizar de forma correcta.

 

En la tercera parte de la ramificación de los mapas mentales son información relevante de los subtemas. Esto quiere decir que deberás desglosar cada subtema para resaltar la información importante de este y agregarlo al mapa.

 

Por ejemplo, si tu tema es “El cambio climático” y uno de tus subtemas es “sequías prolongadas” podrás agregar “incendios forestales” en la tercera rama.

 

 

Para hacer un mapa mental puedes seguir este mecanismo hasta que te termines el espacio. Solo es importante recordar que las palabras que utilizarás aquí son mínimas por lo que solo debes agregar ideas clave, nada de tratar de resumir todo el texto en el mapa.

 

Podría parecerte innecesario pero agregar color en un mapa mental puede hacer toda la diferencia.

 

Uno de los tips más útiles para poder hacer un mapa mental sin tener que repetirlo una y otra vez es crear un borrador a lápiz antes de comenzar tu mapa mental en el cuaderno.

 

Por otro lado, si planeas hacer el mapa mental en forma electrónica, déjanos avisarte que ya puedes hacer un mapa mental de forma más fácil y rápida, pues existen páginas como Mindmup y Wise Mapping que te ayudan a crear increíbles diseños de mapas mentales en tan solo unos segundos.

 

 

Hacer un mapa mental puede ayudarte a tener mejores calificaciones y puede ser una de las herramientas de estudio más útiles para repasar. Por eso, es importante que sepas cómo realizarlo sin llenarlo de información extra que solo te confunda al momento de estudiar.

 

 

 

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